Por: Jose Carlos De Piérola, profesor en Centrum y socio Gerente País en ERM. Recientemente pude leer en El Peruano la publicación de la adopción de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF).La resolución N° 001-2026-EF/30 aprueba que la NIIF S1 “Requerimientos generales para la información financiera a revelar relacionada con la sostenibilidad” y la NIIF S2 “Información a revelar relacionada con el clima”, sean de obligación regulatoria.Esto pone al Perú al nivel de países con grado de inversión como Australia, Hong Kong, nuestro vecino Chile, Malasia y México y, a su vez, establece un vínculo directo entre la gestión de los riesgos climáticos de las empresas y los resultados financieros que esperan los inversionistas.Si bien es cierto no existe una relación directa entre el grado de inversión y la adopción de las NIIF, si es cierto que la adopción ISSB puede mejorar la percepción de transparencia del sector privado entre los inversionistas a nivel global, y esto puede generar mayor confianza en el desempeño de las empresas y el ecosistema del país. Esto viene de la recomendación de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y el Banco Mundial.¿Pero qué son las NIIF? Las NIIF S1 y S2 son estándares internacionales que ayudan a las empresas en su comunicación, de manera clara y comparable, en entender cómo los temas de sostenibilidad y cambio climático pueden afectar su desempeño financiero, incluyendo los riesgos físicos (eventos climáticos que afecten la operación) y de transición (nueva regulación, cambios tecnológicos o en el mercado).En el caso de una empresa minera, esto significa explicar mejor los riesgos a los que está expuesta: como el acceso al agua, la relación con comunidades, emisiones en los alcances 1, 2 y 3, costos de energía o impactos físicos del clima. Así como también las oportunidades que tienen, como la eficiencia operativa o la extracción de nuevos minerales estratégicos.En sencillo: las NIIF S1 y S2 obligan a que la minería reporte con más rigor y transparencia cómo gestiona estos riesgos y oportunidades, para que los inversionistas, bancos y otros actores puedan evaluar la operación con mayor confianza.La adopción a estas normas significa un mayor requerimiento de información, se añaden a los reportes financieros tradicionales, logrando una mirada integral del desempeño de una compañía a largo plazo.Las empresas que estarán afectas a esta nueva regulación son las unidades que ya están bajo la mirada de la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) y de la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS), y empresas no reguladas, o que no estén bajo la supervisión directa de la SMV o la SBS y que sus ingresos anuales superen las 2,300 UIT (US$ 3.5 millones).Lo importante es que esto será progresivo y existirán medidas de alivio que permiten cierta flexibilidad inicial para las empresas no reguladas. Por ejemplo, durante el primer año solo reportes de alcances 1 y 2, o que los reportes voluntarios que tengan estimaciones no precisas no enfrenten penalidades. Para estas empresas no reguladas, esta nueva normativa entrará en vigor el 1 de enero de 2029. Para el caso de las empresas reguladas será progresivo y según los acuerdos que tengan con la SMV y la SBS.Un aspecto clave para el sector minero será considerar la cadena de suministro como parte involucrada en la gestión de riesgos climáticos y posterior información sobre ello. Las empresas mineras tendrán que incorporar a sus proveedores en estas políticas de transparencia y difusión de información.De esta manera, los proveedores se verán obligados a medir sus emisiones y exponerlas a escrutinio, lo que sucede en muchos casos de manera voluntaria, pasa a ser obligatorio. También a realizar análisis de doble materialidad para entender su exposición a riesgos financieros. Esto sin duda será un desafío en una minería que sufre el embate de la informalidad y la ilegalidad.Entonces, ¿Podemos verlo como una oportunidad para generar inversión responsable y alejar a los mercados negros de nuestra minería? Yo creería que sí, sin embargo, esto va a requerir un esfuerzo conjunto para lograr ser más atractivos a esta inversión.Viendo que esta normativa cuenta con el respaldo de la Sunat y el BCRP, resulta comprensible que sea una iniciativa con mirada integral y que considere los aspectos climáticos como relevantes en el desempeño financiero del ecosistema empresarial. Siendo el clima un riesgo sistémico real para la salud financiera del país, esta adopción ayuda a fortalecer la visión integral del comportamiento de las empresas y la salud financiera de todo el sistema con el fin de ser atractivos a los inversionistas.¿Será este el primer paso para que los impuestos también estén conectados con la gestión de las emisiones?
Predictamen sobre concesiones mineras pone en riesgo la seguridad, la inversión y la competitividad del PerúSeguir leyendo